viernes, 5 de julio de 2013

Ciudad

La ciudad
nos aísla de todos
recubriéndonos con personas.

Y cuando
queremos cubrirnos de lluvia
pasan miles de paraguas
(recubriéndonos con personas)

Entre estos infinitos urbanos
recubiertos de personas
a veces, solo (a veces)
vemos algo;
una máquina del tiempo

Algunos lo ignoran
a otros les asusta
pero yo digo (a veces):

“se llaman sonrisas”. 

Como un viento afilado

Desde el espacio
que hay entre las hojas
de una selva diminuta,
una epifanía
cae desde lo menos bajo
y va a la tierra.

Se vuelve sangre
se vuelve muchas cosas
con pequeños gestos silenciosos.

Se siente a sí misma
abriendo los ojos
desterrándolos hacia el cielo.

Nos siente a nosotros
y sin darse cuenta
se sonroja…

y nosotros nos detenemos
todos
sintiendo algo
como un viento afilado

retornando desde la tierra. 

viernes, 26 de abril de 2013

Esa es la casa equivocada.


Y encarno
al solo llamear
de este cigarrillo atroz
tu voz y tu bello nombre
en cada devenir de mis noches
mientras espero verte volar lejos
como si de verdad no existieras ahí
en mi memoria.

Cupido


Están esperando
ellos no buscan
ellos esperan
reconocer el sonido del brillo
de los focos de la recepción.

Ellos esperan
y preparan
el flechazo de Cupido
al corazón.

Sin foto, solo un dedo
y ellos esperan
reconocer el sonido
de Cupido en el pecho.

Se prende la luz,
Cupido, se apaga la luz
sonido de vidrio y metal
en el suelo.

Se escucha un respiro,
Cupido, se escucha un gemido
sonido de carne cayendo
en el suelo.

Amo estas hojas

Amo estas hojas
estas hojas tristes
que atacan la mesa
que callan y dicen palabras
en silencio.

Que arrancadas gritan tintas
insomnios largos,
noches blancas,
desvelos innecesarios,
resacas de la mañana.

A estas hojas sucias
huyendo de la vacía compañía
del frío basurero.

Y que se entregan
así, sucias y amontonadas
a los sueños de ser escuchadas.

Al sur


Me desprendo.
Mi alma viaja
a donde alguna vez
hubo un olor a amor.

Al sur, a ese lugar
mi alma viaja al desprenderse,
a ese lugar ahora extranjero
donde se reposa de una manera diferente.

A ese lugar en donde sobra
un aire con sabor a besos encarnados en los ojos.

A ese lugar mi alma viaja
cuando hace ese frío particular
que sabe a llaves, a ventanas, a barrotes…

Máquina de ironías en el sur.


¿Dónde está tu máquina,
la que encerraste entre luciérnagas
allá en el sur, ahora?

Estamos en ese espacio
entre las comillas
guardados en ironías.

La máquina se prende
y se apaga a todas horas,
no es mentira.

Por eso siempre volvemos al sur
siempre donde dejaste la maquina
que nos encierra entre ironías.

Me llaman


Me llaman
-Surge el intermedio-
me llaman entre cables
se renuevan con pretextos.

Llaman a alguien
-Surge el intermedio-
llaman al escuchar
se escoge el contexto

Se suenan
me siento,
se revientan a espasmos
contemplo.


Me lloran
lo siento…

Manos infinitas


Ha de ser infinito tu ser
no te preocupes por eso
el mar es inmenso como tu nombre.

El pasado ha forjado
en vos, un estigma
que te hace ser vida y mucho más.

Y ni pienses que
no nos damos cuenta
de ese dolor inmenso, hermana.

Nadie en todo
lo que he de ser cierto
logrará cortarte las manos.

Sos vida
y das vida
Nunca perderás a quién sos.

Porque hiciste vivir al cielo
diste vida a la promesa
y nunca olvidaremos eso.

Solo te pido:
hay mucho luego
mucho bello.

Te pido que veamos
todo el infinito
que no te olvidará.



Dedicado a Raquel Sagot.

IX


No te quedes a más de un paso de mi alma

No esperes a más de un paso de mis sueños