EL CREPITAR DE LAS BRASAS
Restos de papeles que no alcanzó el fuego...
jueves, 29 de agosto de 2013
En muchas palabras:
. .
..
.?
… .
¿ .
¿!
¡!
“”
;;
.
viernes, 5 de julio de 2013
(Tres puntos...
Cuando no tengas más
eso que juega en los bailes;
ínfimos retrocesos de tu espasmo,
retratado en mi memoria
te prometo dar
un espacio
en donde quedemos
mano a mano
por el beso
que
te
he
robado.
Con
la condición
de que
en algún momento nos veamos
mi pobre percanta.
Ya que sólo somos ese recuerdo exacto
en
donde
nos vemos
reflejados en ese parco
recoveco de pizarras arañadas
por un ruido igual a lo cotidiano.
Por eso espero
que en algún momento
desees hablar
conmigo
ya que
yo te
sigo
esperando.
Como los puntos suspensivos que esperan encontrar un final,
te espero a vos. )
Todo entre paréntesis... por supuesto.
X
Si
la ansiedad
no me dice nada,
mi futuro
debe ser un acto
de recoger sonidos
del suelo
con alevosía.
Ciudad
La ciudad
nos aísla de todos
recubriéndonos con personas.
Y cuando
queremos cubrirnos de lluvia
pasan miles de paraguas
(recubriéndonos con personas)
Entre estos infinitos urbanos
recubiertos de personas
a veces, solo (a veces)
vemos algo;
una máquina del tiempo
Algunos lo ignoran
a otros les asusta
pero yo digo (a veces):
“se llaman sonrisas”.
Como un viento afilado
Desde el espacio
que hay entre las hojas
de una selva diminuta,
una epifanía
cae desde lo menos bajo
y va a la tierra.
Se vuelve sangre
se vuelve muchas cosas
con pequeños gestos silenciosos.
Se siente a sí misma
abriendo los ojos
desterrándolos hacia el cielo.
Nos siente a nosotros
y sin darse cuenta
se sonroja…
y nosotros nos detenemos
todos
sintiendo algo
como un viento afilado
retornando desde la tierra.
viernes, 26 de abril de 2013
Esa es la casa equivocada.
Y encarno
al solo llamear
de este cigarrillo
atroz
tu voz y tu bello nombre
en cada devenir de mis noches
mientras espero verte volar lejos
como si de verdad no existieras ahí
en mi memoria.
Cupido
Están esperando
ellos no buscan
ellos esperan
reconocer el sonido del brillo
de los focos de la recepción.
Ellos esperan
y preparan
el flechazo de Cupido
al corazón.
Sin foto, solo un dedo
y ellos esperan
reconocer el sonido
de Cupido en el pecho.
Se prende la luz,
Cupido, se apaga la luz
sonido de vidrio y metal
en el suelo.
Se escucha un respiro,
Cupido, se escucha un gemido
sonido de carne cayendo
en el suelo.
Amo estas hojas
Amo estas hojas
estas hojas tristes
que atacan la mesa
que callan y dicen palabras
en silencio.
Que arrancadas gritan tintas
insomnios largos,
noches blancas,
desvelos innecesarios,
resacas de la mañana.
A estas hojas sucias
huyendo de la vacía compañía
del frío basurero.
Y que se entregan
así, sucias y amontonadas
a los sueños de ser escuchadas.
Al sur
Me desprendo.
Mi alma viaja
a donde alguna vez
hubo un olor a amor.
Al sur, a ese lugar
mi alma viaja al desprenderse,
a ese lugar ahora extranjero
donde se reposa de una manera diferente.
A ese lugar en donde sobra
un aire con sabor a besos encarnados en los ojos.
A ese lugar mi alma viaja
cuando hace ese frío particular
que sabe a llaves, a ventanas, a barrotes…
Máquina de ironías en el sur.
¿Dónde está tu máquina,
la que encerraste entre luciérnagas
allá en el sur, ahora?
Estamos en ese espacio
entre las comillas
guardados en ironías.
La máquina se prende
y se apaga a todas horas,
no es mentira.
Por eso siempre volvemos al sur
siempre donde dejaste la maquina
que nos encierra entre ironías.
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