viernes, 6 de septiembre de 2013

Orfebre

Desde la historia, pasando por todo
lo que se ha escrito,
lo que has visto,
lo vivido,
olvidado.

Hasta el
metrónomo
que conduce
nuestras conversaciones
más ínfimas y etéreas:

Curtir la oración
curarla hasta hacerla
hierro de recuerdos.

Templar la palabra,
hacerla filosa;
diamante contra viento.

Pulir la letra, volverla
joya de soledades
re descubiertas.

Pasarla por hielo
domarla con fuego

y volver libre,
en el tono de una brisa,
al poema naciente.


miércoles, 4 de septiembre de 2013

No hay tanto perdido.

Siempre
habrá una palabra de más
en todo lo que no decimos.

Pero,
sin ser un poco hipócrita,
digo:
no desesperes
a tu mundo le sobra demasiada libertad.

Resguárdate
en reciclados;
oxigenaciones de heraldos.

Y

redesesperémonos, redesubiquémonos.
deshidratémonos, evaporémonos

pero siempre, a pesar de todo,

seamos algo
similar
a lo
mismo.

Con el residuo
de esas palabras
desperdiciadas
formemos quienes
somos.

jueves, 29 de agosto de 2013

En muchas palabras:

.                              .

                ..

                .?

                … .

                ¿ .

                ¿!

                ¡!

                “”
                ;;


                .

viernes, 5 de julio de 2013

(Tres puntos...

Cuando no tengas más
eso que juega en los bailes;
ínfimos retrocesos de tu espasmo,
retratado en mi memoria

te prometo dar
un espacio
en donde quedemos
mano a mano
por el beso
que
te
he
robado.

Con
la condición
de que
en algún momento nos veamos
mi pobre percanta.


Ya que sólo somos ese recuerdo exacto


en
donde
nos vemos
reflejados en ese parco
recoveco de pizarras arañadas
por un ruido igual a lo cotidiano.

Por eso espero
que en algún momento
desees hablar
conmigo
ya que
yo te
sigo
esperando.

Como los puntos suspensivos que esperan encontrar un final,

te espero a vos. )


Todo entre paréntesis... por supuesto.

X

Si
la ansiedad
no me dice nada,
mi futuro
debe ser un acto
de recoger sonidos
del suelo
con alevosía.


Ciudad

La ciudad
nos aísla de todos
recubriéndonos con personas.

Y cuando
queremos cubrirnos de lluvia
pasan miles de paraguas
(recubriéndonos con personas)

Entre estos infinitos urbanos
recubiertos de personas
a veces, solo (a veces)
vemos algo;
una máquina del tiempo

Algunos lo ignoran
a otros les asusta
pero yo digo (a veces):

“se llaman sonrisas”. 

Como un viento afilado

Desde el espacio
que hay entre las hojas
de una selva diminuta,
una epifanía
cae desde lo menos bajo
y va a la tierra.

Se vuelve sangre
se vuelve muchas cosas
con pequeños gestos silenciosos.

Se siente a sí misma
abriendo los ojos
desterrándolos hacia el cielo.

Nos siente a nosotros
y sin darse cuenta
se sonroja…

y nosotros nos detenemos
todos
sintiendo algo
como un viento afilado

retornando desde la tierra. 

viernes, 26 de abril de 2013

Esa es la casa equivocada.


Y encarno
al solo llamear
de este cigarrillo atroz
tu voz y tu bello nombre
en cada devenir de mis noches
mientras espero verte volar lejos
como si de verdad no existieras ahí
en mi memoria.

Cupido


Están esperando
ellos no buscan
ellos esperan
reconocer el sonido del brillo
de los focos de la recepción.

Ellos esperan
y preparan
el flechazo de Cupido
al corazón.

Sin foto, solo un dedo
y ellos esperan
reconocer el sonido
de Cupido en el pecho.

Se prende la luz,
Cupido, se apaga la luz
sonido de vidrio y metal
en el suelo.

Se escucha un respiro,
Cupido, se escucha un gemido
sonido de carne cayendo
en el suelo.

Amo estas hojas

Amo estas hojas
estas hojas tristes
que atacan la mesa
que callan y dicen palabras
en silencio.

Que arrancadas gritan tintas
insomnios largos,
noches blancas,
desvelos innecesarios,
resacas de la mañana.

A estas hojas sucias
huyendo de la vacía compañía
del frío basurero.

Y que se entregan
así, sucias y amontonadas
a los sueños de ser escuchadas.